Os presento uno de mis platos favoritos, la pasta casera artesanal que aprendí a elaborar en casa de mi abuela, es algo por lo que tengo total pasión y debilidad, siempre comería, el caso es que me encanta y en casa es raro que no prepare un plato de pasta cada 10 días.
La variedad de salsas que
podemos añadir a la pasta pueden ser interminables, desde marinera como os muestro en una de las fotos, o como muestra en la otra con salsa pommodoro, albahaca troceada a mano para que no se oxide (o cortada con un cuchillo de porcelana) y pimienta negra recién molida.






